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Cuando era niña, la receta de pastel de pollo y champiñones de mi madre era el plato estrella de las cenas de los domingos. Era abundante, reconfortante y siempre acabábamos rebañando el plato. Pero, es hora de confesar que robé su receta, le di un pequeño giro y, me atrevo a decir, la hice aún mejor (lo siento, mamá, pero al mismo tiempo, ¡gracias!).

Hay algo irresistible en la combinación de pollo tierno, champiñones con sabor intenso y relleno cremoso, todo envuelto en una masa de hojaldre dorada y esponjosa. Es comida reconfortante en su máxima expresión y, cada vez que la preparo, siento como un cálido abrazo desde casa.
Déjame enseñarte mi versión de este clásico, que se ha convertido en un favorito absoluto en mi casa, igual que lo era en mi infancia.
La historia detrás de la receta
La versión de mi madre de esta tarta era sencilla, abundante y absolutamente deliciosa. Era el tipo de plato que llenaba la casa de aromas deliciosos y atraía a todos a la mesa en un tiempo récord. Pero cuando empecé a prepararla yo misma, no pude resistirme a experimentar. Añadí un toque más de condimento, ajusté la masa para que quedara más hojaldrada y me aseguré de que el relleno tuviera el equilibrio perfecto de cremosidad y sabor.
Ahora, puedo decir con seguridad que esta versión se ha convertido en una favorita de la familia por derecho propio. No se preocupen, mi madre todavía la aprueba, incluso admite que mis modificaciones podrían haberla mejorado (¡aunque nunca lo diría abiertamente!).

Por qué te encantará este pastel de pollo y champiñones
Este pastel es la comida reconfortante por excelencia. El cremoso relleno de pollo, realzado por la profundidad sabrosa de la sopa de champiñones, está envuelto en una masa de hojaldre dorada y hojaldrada que prácticamente se derrite en la boca. Es lo suficientemente sustancioso como para ser el plato principal de una comida, pero lo suficientemente fácil de preparar para una cena entre semana. ¿Y lo mejor? Es increíblemente versátil. Acompáñalo con verduras asadas o incluso... puré de patatas para una comida completa que encantará a todos.

Consejos para el pastel de pollo y champiñones perfecto
- Sazona generosamente: No escatimes en sal, pimienta y tomillo. Estos sabores le dan vida al relleno.
- Usa masa quebrada: La masa de tarta comprada en la tienda es un salvavidas y agrega una corteza mantecosa y escamosa que es difícil de superar.
- Deja reposar el pastel: Después de hornear, deje reposar la tarta durante 5 a 10 minutos antes de servirla. Esto ayuda a que el relleno se asiente y facilita el corte.
- Personaliza el relleno: Aunque esta versión usa crema de champiñones, puedes darle tu toque añadiendo hierbas frescas, un chorrito de vino blanco o incluso un puñado de queso rallado.
Cómo lograr una corteza dorada perfecta
Una de las mejores partes de esta tarta es su hermosa corteza dorada y escamosa. Para lograr esa irresistible textura crujiente, comienza por pintar la masa con huevo batido antes de hornear; esto le dará un brillo intenso y brillante. Si quieres una textura más escamosa, enfría la tarta armada durante 10 a 15 minutos antes de colocarla en el horno. Esto evita que la masa se encoja y ayuda a que se hinche perfectamente. Y no olvides hacer algunas pequeñas ranuras en la parte superior para permitir que escape el vapor, lo que garantiza que el relleno se mantenga cremoso sin que la corteza se empape.

Cómo prepararlo con antelación y guardar las sobras
Esta tarta es perfecta para prepararla con antelación, ya sea que te estés preparando para una noche ajetreada entre semana o estés planeando una cena acogedora para el domingo. Puedes prepararla con un día de antelación, guardarla en el frigorífico y hornearla recién hecha cuando estés lista. Las sobras se conservan muy bien: solo tienes que envolverlas bien y refrigerarlas hasta por tres días. Para recalentarla, mete la tarta en el horno a 180 °C (350 °F) durante unos 15 minutos para que vuelva a quedar crujiente como recién horneada. También puedes congelar la tarta sin hornear para una comida futura: solo tienes que hornearla directamente desde el congelador, lo que añadirá entre 10 y 15 minutos más al tiempo de cocción.

Receta de pastel de pollo y champiñones
Utensilios
- Sartén
- Molde para pastel (24 cm de diámetro)
Ingredientes
- 320 gramos rollos de masa quebrada lista para usar x 2
- 3 cucharada mantequilla salada
- 3 pechugas de pollo
- 1 cebolla roja mediana pelada y finamente picada
- ¼ cucharilla sal
- ¼ cucharilla pimienta negra
- 1 cucharilla tomillo seco
- 295 gramos crema de champiñones condensada 1 lata
- 125 ml leche
- 1 huevo ligeramente batido con un tenedor
Elaboración paso a paso
- Precalienta el horno a 200 °C (180 °C con ventilador).
- Engrasa un molde para pastel de 24 cm con mantequilla o spray desmoldante.
- Forra el molde con un rollo de hojaldre, recortando los bordes con cuidado. Pincha la base de la masa varias veces con un tenedor para evitar que suba durante el horneado.Rollos de 320 gramos de masa quebrada lista para usar.
- Salpimienta las pechugas de pollo por ambos lados.3 pechugas de pollo, ¼ de cucharadita de Sal, ¼ cucharadita de pimienta negra
- Derrite 2 cucharadas de mantequilla en una sartén a fuego medio y cocina las pechugas de pollo durante 6-7 minutos por lado con la tapa puesta, hasta que estén completamente cocidas.3 cucharadas de mantequilla salada
- Retira el pollo de la sartén y resérvalo.
- Añade la cucharada restante de mantequilla a la sartén y baja el fuego a medio. Sofríe la cebolla roja picada durante 1 minuto, hasta que se ablande.1 cebolla roja mediana, 1 cucharadita de tomillo seco
- Incorpora el tomillo, la sal y la pimienta.
- Mientras se cocina la cebolla, corta las pechugas de pollo cocidas en trozos del tamaño de un bocado.
- Vuelve a añadir el pollo a la sartén junto con la sopa condensada de crema de champiñones y la leche. Remueve hasta que quede bien mezclado y caliente.295 gramos de sopa condensada de crema de champiñones, 125 ml de leche
- Rellena la base del pastel con la mezcla de pollo y champiñones.
- Pinta los bordes de la masa con la mezcla de huevo y luego cubre el pastel con el segundo rollo de hojaldre.1 huevo
- Recorta el exceso de masa y pellizca los bordes para sellar. Usa un cuchillo afilado para hacer un par de pequeños cortes en la parte superior del pastel y dejar salir el vapor.
- Para decorar, puedes añadir hojas o diseños de masa opcionales por encima. Pinta toda la superficie con el resto de la mezcla de huevo para un acabado dorado.
- Coloca el pastel en el centro del horno precalentado y hornea durante 20-25 minutos hasta que la masa esté dorada y crujiente.
- Deja reposar el pastel unos minutos antes de servir. ¡Que aproveche!
Notas
- Asegúrate de que los bordes de la masa estén bien sellados para evitar que el relleno se salga durante el horneado.
- Para darle más sabor, añade un puñado de champiñones salteados o guisantes congelados al relleno.
- Las sobras se pueden guardar en la nevera hasta dos días y recalentarlas en el horno para mantener el crujiente de la masa.
Información nutricional
Esta receta de pastel de pollo y champiñones es más que una simple comida, es un pedazo de la historia de mi familia, reinventada para una nueva generación. Espero que se convierta en una de tus favoritas en tu hogar, tal como lo ha sido en el mío.
Si lo pruebas, cuéntame qué te parece y, si tienes tus propias modificaciones, ¡me encantaría saberlas! Y no olvides consultar mis otras recetas para obtener más información. platos reconfortantes que unen a las personas. También puedes encontrarnos en redes sociales, donde podrás ver todas nuestras nuevas recetas a medida que se van elaborando. ¡Feliz cocina!















