Tabla de contenido
- ¿Por qué los muffins de chocolate y calabacín son tan buenos para hornear a diario?
- ¿Qué ingredientes hacen que estos muffins sean tan confiables?
- ¿Cómo mejora el calabacín los muffins sin cambiar el sabor?
- ¿Por qué estos muffins son ideales para las loncheras escolares?
- ¿Cómo ayudan los muffins de chocolate y calabacín a concentrarse después de la escuela?
- ¿Cómo puedes ajustar los muffins de chocolate y calabacín sin arruinarlos?
- ¿Vale la pena hornear una y otra vez los muffins de chocolate y calabacín?
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Hay recetas que se preparan una vez por novedad, y otras a las que se recurre porque la vida real las exige. Los muffins de chocolate y calabacín entran de lleno en la segunda categoría. No empecé a prepararlos porque intentara añadir verduras a los postres ni reinventar la repostería. Empecé a prepararlos porque necesitaba algo fiable, algo que funcionara para las loncheras del colegio, el hambre por las tareas después de clase y ese momento de tranquilidad en el que todos necesitamos energía pero nadie quiere un sermón.
Estos muffins tienen un intenso sabor a chocolate, son suaves y reconfortantes, pero prácticos, ideales para alimentar a los niños con regularidad. Son el tipo de postre que inspira confianza. Con el tiempo, se han convertido en uno de los productos más solicitados en mi cocina, no por su ostentación, sino porque cumplen con creces sus promesas.

¿Por qué los muffins de chocolate y calabacín son tan buenos para hornear a diario?
Los Muffins de Calabacín y Chocolate triunfan porque entienden el equilibrio. Son ricos sin ser pesados, dulces sin caer en el exceso y nutritivos sin promocionarse como "saludables". El calabacín cumple su función discretamente, aportando humedad y estructura, sin alterar el sabor de una forma que los niños puedan detectar o resistir.
Para mí, eso es esencial. Estos muffins se guardan en las mochilas escolares y se comen entre clases. Se cogen del mostrador durante la hora de hacer los deberes, cuando la concentración es escasa y la paciencia aún más. Lo último que apetece en esos momentos es un tentempié que parezca una concesión. Estos muffins nunca lo son.
No son comida saludable disfrazada. Son simplemente repostería de calidad que, casualmente, se esfuerza más tras bambalinas.
¿Qué ingredientes hacen que estos muffins sean tan confiables?
Cada ingrediente de los muffins de chocolate y calabacín tiene su lugar. Nada es ornamental. Nada está ahí solo para impresionar.
El calabacín aporta humedad y ternura, lo que significa que los muffins se mantienen suaves durante días sin resecarse. El cacao en polvo aporta un intenso sabor a chocolate que contrasta con el dulzor de los azúcares. Una mezcla de azúcar extrafino y azúcar moreno claro aporta estructura y suavidad, dando a los muffins una miga tierna con un interior ligeramente húmedo.
El aceite vegetal, en lugar de la mantequilla, mantiene la textura uniforme incluso después de refrigerarla. Los huevos unen todo, mientras que la vainilla redondea las notas de chocolate. La harina, el bicarbonato, la sal y la canela forman una base fiable, familiar, predecible y tolerante.
Las chispas de chocolate, por supuesto, son indispensables. Son lo que hace que estos muffins parezcan un capricho, no una simple táctica.
¿Cómo mejora el calabacín los muffins sin cambiar el sabor?
Esta es la pregunta que más me hacen, generalmente padres escépticos y niños curiosos. La respuesta es simple: el calabacín desaparece en la masa, dejando solo humedad.
Una vez rallado y bien exprimido, el calabacín no tiene un sabor intenso por sí solo. En cambio, actúa como un aliado silencioso, manteniendo la miga suave y evitando que se seque. En los muffins de chocolate y calabacín, el cacao en polvo y las pepitas de chocolate son los protagonistas, mientras que el calabacín permanece en un discreto segundo plano.
Siempre exprimo bien el calabacín rallado con un paño de cocina limpio. Este paso es importante. Demasiada humedad puede hacer que los muffins queden pesados. Con la cantidad justa, quedan perfectos.

¿Por qué estos muffins son ideales para las loncheras escolares?
Hornear loncheras requiere una habilidad específica. La comida debe mantener su forma, tener buen sabor frío y sobrevivir al empaquetado a las 7 de la mañana y al consumo horas después. Los muffins de chocolate y calabacín cumplen con todos los requisitos.
No se desmoronan demasiado. No se ponen duros de la noche a la mañana. No necesitan recalentarse ni refrigerarse. Son lo suficientemente resistentes para viajar y lo suficientemente suaves como para sentirse recién horneados incluso al día siguiente.
Lo más importante es que los niños realmente los comen. Solo por eso vale la pena guardar la receta.

¿Cómo ayudan los muffins de chocolate y calabacín a concentrarse después de la escuela?
La hora de hacer las tareas es un caos en sí misma. La energía baja. La concentración flaquea. Todos quieren comer algo de inmediato. Estos muffins son perfectos para ese momento con el tono perfecto.
Sacian sin ser pesados, son dulces sin distraer y lo suficientemente familiares como para resultar reconfortantes. He aprendido que las mejores meriendas después de clase no exigen atención, simplemente tranquilizan el momento. Los muffins de chocolate y calabacín hacen precisamente eso.
A menudo los sirvo con un vaso de leche o con fruta, pero son igual de efectivos por sí solos. No son un pico de azúcar. Son un botón de pausa.

¿Cómo puedes ajustar los muffins de chocolate y calabacín sin arruinarlos?
Esta receta es versátil, lo cual forma parte de su atractivo. Puedes sustituir las chispas de chocolate por trozos. Puedes usar chocolate negro en lugar de semidulce. Puedes añadir un puñado de frutos secos picados si en casa lo permiten.
Lo que no recomiendo es reducir drásticamente el azúcar ni omitir el aceite. Estos elementos son tanto estructurales como sabrosos. Los muffins de chocolate y calabacín dependen de ellos para su textura y durabilidad.
Dicho esto, pequeños cambios, como usar mini chips de chocolate o espolvorear algunas encima, pueden hacer que los muffins se sientan nuevos sin cambiar lo que funciona.

Muffins de chocolate y calabacín
Equipo
- Capacillos de papel para muffins
- Tazón grande para mezclar
- Tazón mediano para mezclar
- Batidora o batidor eléctrico
- Rallador de caja
- Paño de cocina limpio
Ingredientes
- 300 Gramos Azúcar glas
- 110 Gramos Azúcar moreno claro
- 230 Mililitros Aceite vegetal
- 3 huevos grandes
- 2 Cucharillas Extracto de vainilla
- 310 Gramos Harina normal multiusos
- 45 Gramos Cacao en polvo sin azúcar
- 1 Cucharilla Sal
- 1 Cucharilla Bicarbonato de sodio
- 1 Cucharilla canela molida
- 250 Gramos Calabacín rallado
- 200 Gramos Chips de chocolate
Elaboración paso a paso
- Precalienta el horno a 175 °C (350 °F). Cubre un molde para muffins con capacillos de papel y reserva.
- En un tazón grande, use una batidora eléctrica para batir el azúcar glas, el azúcar moreno claro, el aceite vegetal, los huevos y el extracto de vainilla hasta obtener una mezcla suave y bien combinada.300 gramos de azúcar glas, 110 gramos de azúcar moreno claro, 230 mililitros de aceite vegetal, 3 huevos grandes, 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- En un recipiente aparte, mezcle la harina, el cacao en polvo, la sal, el bicarbonato de sodio y la canela molida.310 gramos de harina común, 45 gramos de cacao en polvo sin azúcar, 1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de bicarbonato de sodio, 1 cucharadita de canela molida
- Añade gradualmente los ingredientes secos a la mezcla húmeda, mezclando suavemente hasta que se integren. Evita mezclar demasiado.
- Coloque el calabacín rallado en un paño de cocina limpio y apriételo firmemente para eliminar el máximo exceso de humedad posible.250 gramos de calabacín
- Incorpore los calabacines escurridos a la masa hasta que estén distribuidos uniformemente.200 gramos de chispas de chocolate
- A continuación, incorpore suavemente las chispas de chocolate.
- Usando una cuchara para galletas mediana (aproximadamente 3 cucharadas), divida la masa de manera uniforme entre los capacillos para muffins preparados.
- Si lo desea, espolvoree algunas chispas de chocolate adicionales sobre la parte superior de los muffins.
- Hornee durante 18 a 22 minutos, o hasta que los muffins estén firmes y al insertar un palillo en el centro, éste salga casi limpio con algunas migas húmedas.
- Retirar del horno y dejar enfriar los muffins en el molde durante 5 minutos, luego transferirlos a una rejilla para que se enfríen completamente antes de servir.
Notas
- No te saltes el escurrido del calabacín: Eliminar el exceso de humedad evita que los muffins queden empapados y mantiene la textura tierna.
- Extra chocolatoso: Utilice una mezcla de chispas de chocolate negro y con leche para obtener un sabor más profundo.
- Aumento de la humedad: Estos muffins se mantienen suaves durante días gracias al calabacín y al aceite. Guárdelos en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por 3 días.
- Apto para congelador: Congele los muffins fríos hasta por 3 meses; descongélelos a temperatura ambiente o caliéntelos suavemente.
- Hazlos mini: Reduce el tiempo de horneado a 10-12 minutos para muffins pequeños.
Nutrición
¿Vale la pena hornear una y otra vez los muffins de chocolate y calabacín?
Al final, los muffins de chocolate y calabacín son el tipo de receta que uno elige, no porque estén de moda, sino porque realmente cumplen su función. Son prácticos, reconfortantes y, discretamente, excelentes para alimentar bien a niños ocupados. Si estás creando una pequeña colección de postres de confianza, te recomiendo combinarlos con nuestros... Muffins de pasas para el desayuno, otro favorito para la lonchera que funciona igual de bien para la merienda después de la escuela. Encontrarás ambas recetas en el sitio web, junto con muchas más ideas, y nos encantaría ver cómo se adaptan a tu rutina. Visítanos en medios de comunicación social y comparte tus momentos de cocina con nosotros.










