Deja reposar la masa de hojaldre a temperatura ambiente durante unos 10–15 minutos para que sea más fácil de manipular.
2 láminas de masa de hojaldre
En un cazo mediano, mezcla las fresas troceadas, el azúcar, la ralladura de limón, el zumo de limón y la maicena.
2 tazas de fresas, 3½ oz de azúcar granulado, ⅓ de cucharadita de ralladura de limón, 1 cucharadita de zumo de limón, 1 cucharada de maicena
Cocina a fuego medio, removiendo con frecuencia, hasta que la mezcla espese y adquiera una textura similar a la de una mermelada, durante unos 10-15 minutos. Reserva para que se enfríe.
Precalienta el horno a 400 °F (200 °C) y forra una bandeja de horno con papel de horno.
Enharina ligeramente una superficie limpia y estira un poco las láminas de masa de hojaldre con un rodillo. Corta cada lámina en 6 cuadrados iguales (12 cuadrados en total) con un cortapizzas o un cuchillo afilado.
Coloca unas 2 cucharadas de la mezcla de fresa ya fría en el centro de cada cuadrado.
Dobla una esquina sobre la opuesta para formar un triángulo. Presiona los bordes con un tenedor para sellarlos bien. Utiliza un cuchillo afilado para hacer una pequeña abertura en cada uno y permitir que salga el vapor.
Coloca los hojaldres en la bandeja preparada, dejando espacio entre ellos. Bate el huevo con 1 cucharada de agua y pincela la parte superior de los hojaldres para que queden dorados.
1 huevo mediano
Hornea durante unos 20 minutos o hasta que los hojaldres estén inflados y dorados.
Para preparar el glaseado, bate el azúcar glas, el extracto de vainilla y la leche en un bol mediano hasta obtener una mezcla lisa. Ajusta la consistencia añadiendo más leche para obtener un glaseado más líquido o más azúcar glas para uno más espeso.
1⅔ tazas de azúcar glas, ½ cucharadita de extracto de vainilla, 2 cucharadas de leche
Mientras los hojaldres aún estén calientes, rocíalos por encima con el glaseado y sírvelos.
Notas
Trucos y consejos
Enfría el relleno: Asegúrate de que la mezcla de fresa se haya enfriado antes de incorporarla a la masa; de lo contrario, el hojaldre puede quedar blando.
Sella bien: Presionar los bordes con un tenedor ayuda a mantener el relleno dentro durante el horneado.
Cambios de fruta: Esta receta queda muy bien con arándanos, frambuesas, cerezas o una mezcla de frutos rojos.
Preparación anticipada: Prepara el relleno con un día de antelación y guárdalo en la nevera hasta el momento de montar los hojaldres.
Conservación: Están mejor recién hechos, pero las sobras se pueden guardar en un recipiente hermético hasta 2 días. Caliéntalos de nuevo en el horno para que recuperen su textura crujiente.
Aptos para congelar: Monta los hojaldres y congélalos sin hornear. Hornéalos directamente congelados, añadiendo 2-3 minutos al tiempo de horneado.