Shortbread escocés mantecoso, de textura tierna y quebradiza, bordes dorados y sabor dulce clásico. Una sencilla galleta casera para cualquier ocasión.
1/2cucharaditaazúcar granuladopara espolvorear sobre el shortbread después de hornearlo
Instrucciones
Precalienta el horno a 325°F / 165°C. Engrasa un molde redondo para tartas de 20 cm y forra la base con papel de horno. Como alternativa, engrasa ligeramente un molde para shortbread con espray desmoldante o un poco de mantequilla.
Añade la harina, la mantequilla, el azúcar glas y el extracto de vainilla o almendra al bol de un robot de cocina provisto de la pala mezcladora.
1 taza de harina de trigo común, 1/2 taza de mantequilla, 1/3 taza de azúcar glas, 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
Mezcla hasta que no quede harina seca y la masa empiece a aglomerarse.
Presiona la masa uniformemente en el molde para shortbread. Compáctala bien para que rellene los detalles del molde. Pincha ligeramente la superficie de la masa con un tenedor. Si utilizas un molde redondo para tartas, marca ligeramente la masa en 8 porciones triangulares para que resulte más fácil cortarla después de hornearla.
Alisa la superficie con una espátula acodada. Para conseguir un acabado especialmente liso, coloca un trozo de film transparente sobre la masa y alísala suavemente con la mano.
Hornea durante 30 minutos o hasta que los bordes empiecen apenas a dorarse.
Si el centro aún parece brillante o poco hecho, vuelve a meterlo en el horno unos minutos más.
Deja enfriar el shortbread en el molde durante 10 minutos.
Despega suavemente los bordes con una espátula acodada fina.
Coloca una bandeja de horno o una tabla sobre el molde. Dale la vuelta a todo con un movimiento rápido y después levanta el molde con cuidado.
Si el shortbread no se desmolda enseguida, golpea suavemente el lateral del molde contra una superficie dura.
Mientras el shortbread aún esté caliente, espolvoréalo ligeramente con azúcar granulado.
1/2 cucharadita de azúcar granulado
Corta siguiendo las líneas del molde mientras el shortbread aún esté blando.
Deja que se enfríe por completo y después guárdalo en un recipiente hermético.
Notas
Consejos y trucos
La mantequilla a temperatura ambiente hace que la masa resulte más fácil de mezclar y presionar en el molde.
Mezcla solo hasta que la masa se aglomere y no quede harina seca.
Compacta firmemente la masa en el molde para que el dibujo quede bien definido.
El film transparente ayuda a alisar la superficie sin que la masa se pegue a la mano.
Un shortbread pálido quedará más blando, mientras que uno más oscuro quedará más crujiente.
Corta el shortbread mientras aún esté caliente y blando.
Guarda el shortbread ya frío en un recipiente hermético.