Estos fáciles gofres rosas quedan esponjosos por dentro, con bordes ligeramente crujientes y el sabor clásico del suero de mantequilla y la vainilla. Listos en 30 minutos, son un desayuno alegre para San Valentín, cumpleaños o un brunch.
En un bol grande, bate con unas varillas la harina, la levadura química, el azúcar y la sal hasta que estén bien mezclados.
2 tazas de harina de trigo común, 4 cucharaditas de levadura química, 2 cucharadas de azúcar extrafino, ½ cucharadita de sal marina
En otro bol mediano, bate con unas varillas la mantequilla derretida, el suero de mantequilla, la vainilla, los huevos y el colorante alimentario rosa hasta obtener una mezcla homogénea.
½ taza de mantequilla sin sal, 1¾ tazas de suero de mantequilla, 2 cucharaditas de extracto de vainilla, 2 huevos medianos, 6-8 gotas de colorante alimentario líquido rosa
Vierte los ingredientes húmedos sobre los secos. Remueve suavemente con una espátula o cuchara de madera hasta que estén justo integrados. No pasa nada si quedan algunos grumos pequeños; evita mezclar en exceso.
Deja reposar la masa entre 5 y 10 minutos. Esto permite que la harina absorba el líquido y ayuda a que la masa se cocine de manera uniforme.
Mientras reposa la masa, precalienta la gofrera siguiendo las instrucciones del fabricante.
Una vez caliente, engrasa ligeramente la gofrera si es necesario. Vierte la cantidad de masa recomendada para tu máquina; una gofrera belga grande puede necesitar aproximadamente 1 taza (240 ml).
Cierra la tapa y cocina hasta que disminuya el vapor, los bordes estén ligeramente crujientes y el gofre se desprenda con facilidad. En muchas gofreras tarda aproximadamente cuatro minutos, aunque el tiempo exacto variará.
Retira el gofre con cuidado y colócalo sobre una rejilla. Repite el proceso con el resto de la masa y sirve con sirope de chocolate, frutos rojos frescos, nata montada o tus acompañamientos preferidos.
sirope de chocolate
Notas
Trucos y consejos
Mide la harina con cuidado. Evita compactarla dentro de la taza medidora, ya que un exceso puede hacer que los gofres queden densos.
No mezcles en exceso. Remueve solo hasta que no quede harina seca. Es normal que haya grumos pequeños.
Deja reposar la masa. Un reposo de 5–10 minutos permite que la harina absorba el líquido y ayuda a que la masa se cocine de manera uniforme.
Precalienta por completo la gofrera. Una gofrera bien caliente permite obtener un mejor dorado y reduce la probabilidad de que los gofres se peguen.
Ajusta el color poco a poco. El colorante en gel está más concentrado que el líquido, así que úsalo con moderación.
Mantén crujientes los gofres ya cocinados. Colócalos en una sola capa sobre una rejilla dentro de un horno a 200°F (95°C) mientras terminas de preparar el resto.
No apiles los gofres calientes. El vapor atrapado ablandará los bordes.
El rendimiento varía según la gofrera. El número de gofres dependerá del tamaño y la profundidad de la máquina.