Helado cremoso de limón con un intenso sabor cítrico, remolinos de crema de limón dulce y una preparación sencilla sin necesidad de heladera. Perfecto para el verano.
Añade la nata para montar, la leche condensada, el extracto de vainilla y el zumo de limón a un bol grande.
14 onzas de leche condensada azucarada, 2 tazas de crema espesa, 1 cucharadita de extracto de vainilla, 4 limones
Bate con una batidora eléctrica hasta que la mezcla espese y forme picos suaves. Debe tener una apariencia ligera y aireada, y mantener su forma con delicadeza.
Añade la ralladura de limón e incorpórala con cuidado con una espátula.
1 limón
Añade la crema de limón con una cuchara y luego incorpórala suavemente a la mezcla. No la mezcles del todo, para que queden vetas de crema de limón por todo el helado.
¼ taza de crema de limón
Transfiera la mezcla a un molde para pan o a un recipiente apto para congelar. Alise la superficie con una espátula.
Si lo desea, puede añadir crema de limón o ralladura de limón adicional por encima para decorar.
Cubra y congele durante al menos 6 horas, o hasta que esté completamente cuajado.
Antes de servir, deja reposar el helado a temperatura ambiente durante 10 minutos. Esto ayuda a que se ablande ligeramente y facilita servirlo.
Notas
Consejos y trucos
Bata solo hasta que se formen picos suaves. La mezcla debe ser espesa y aireada, no rígida.
Incorpora suavemente la ralladura de limón para que el helado conserve su textura ligera.
En lugar de mezclar completamente la crema de limón, incorpórela suavemente con movimientos circulares.
Congelar durante al menos 6 horas para que el helado tenga tiempo de cuajar correctamente.
Deja que el helado se ablande durante 10 minutos antes de servirlo.