¡La masa mantecosa se combina con la dulzura picante de estas tartas de crema de limón! Fáciles de preparar, con un toque ácido perfecto, ideales para la merienda o para algún capricho especial.
Corte la mantequilla fría en cubos pequeños y reserve. En un tazón grande, tamice la harina. Añada los cubos de mantequilla y frótelos con la harina con las yemas de los dedos hasta que la mezcla parezca pan rallado fino.
300 g de harina común, 150 g de mantequilla sin sal
Incorpore la sal y el azúcar extrafino, revolviendo hasta que se integren uniformemente. Haga un hueco en el centro y agregue la yema de huevo y el agua helada. Con una espátula o las manos, mezcle suavemente hasta que la masa comience a unirse y forme una bola suave.
¼ de cucharadita de Sal, 2 cucharadas de azúcar extrafino, 1 yema de huevo grande, 3-4 cucharadas de agua helada
Amasar ligeramente la masa un par de veces para integrarla y luego aplanarla formando un disco. Envolver bien en film transparente y refrigerar durante aproximadamente una hora.
Sacar la masa fría del frigorífico y dejarla reposar a temperatura ambiente durante unos minutos para que sea más fácil de estirar.
Precalentar el horno a 180°C y engrasar ligeramente dos moldes para cupcakes con mantequilla o aceite en aerosol.
Divide la masa en dos porciones. Sobre una superficie ligeramente enharinada, extiende una porción a la vez. Usa un cortador de galletas redondo para cortar círculos y presiona suavemente cada uno en el molde para cupcakes para formar pequeñas tartaletas.
Coloque aproximadamente 1 cucharadita de crema de limón en el centro de cada base de tarta.
24 cucharaditas de crema de limón
Extiende la masa restante y usa un cortador de corazón pequeño (o de la forma que prefieras) para cortar las decoraciones. Coloca un trozo de masa sobre cada tarta.
Pincele los bordes de la masa y la parte superior ligeramente con leche para obtener un acabado dorado.
1 cucharada de leche
Hornee en el centro del horno durante 15 a 18 minutos, o hasta que la masa esté ligeramente dorada y bien cocida.
Sacar del horno y dejar enfriar las tartaletas en los moldes unos minutos antes de transferirlas a una rejilla. Una vez frías, espolvorear ligeramente la superficie con azúcar glas antes de servir.
Notas
Consejos y trucos
Mantén todo bien frío: La mantequilla fría ayuda a crear una masa tierna y hojaldrada, así que trabaje rápidamente con las manos.
No trabajes demasiado la masa: Mezcle hasta que se integren los ingredientes para evitar que la masa quede dura.
Fácil de enrollar: Si la masa se agrieta, déjela reposar unos minutos: una masa ligeramente más caliente se extiende con mayor suavidad.
Bordes limpios: Enfríe las tartas rellenas durante 10 minutos antes de hornearlas si su cocina está cálida para ayudar a que mantengan su forma.
Crema de limón casera: La crema de limón casera fresca ofrece el mejor sabor, pero la comprada en la tienda funciona perfectamente cuando tienes poco tiempo.
Almacenamiento: Mantenga las tartas frías en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 1 día o refrigérelas hasta por 3 días.