Picante, cremosa e irrestiblemente ácida, esta receta de crema de limón es perfecta para tostadas, postres o cucharadas dulces directamente del frasco.
Frote el azúcar extrafino y la ralladura de limón en un tazón pequeño con las yemas de los dedos hasta que el azúcar adquiera un aroma fragante y esté ligeramente húmedo. Esto ayuda a liberar los aceites naturales de la ralladura y realza el sabor a limón.
100 gramos de azúcar glas, 2 cucharadas de ralladura de limón
Transfiera el azúcar de limón a una cacerola pequeña. Añada las yemas de huevo y bata hasta que esté suave. Luego, añada el jugo de limón, la mantequilla y la sal, y bata de nuevo para integrar. Caliente la cacerola a fuego medio-bajo.
120 mililitros de jugo de limón fresco, 6 yemas de huevo grandes, 100 gramos de mantequilla sin sal, 1 pizca de sal marina
Mientras la mantequilla se derrite, bate de vez en cuando. Una vez derretida por completo, bate continuamente con movimientos lentos y constantes. Después de unos 3 o 4 minutos, la mezcla empezará a burbujear suavemente y a espesar. Continúa batiendo durante un minuto más hasta que alcance una consistencia similar a la de una natilla que cubra el dorso de una cuchara.
Retire la cacerola del fuego. Si observa pequeños trozos de huevo cocido, cuele la cuajada con un colador fino en un recipiente limpio.
Cubre la superficie de la crema de limón directamente con film transparente para evitar que se forme una costra. Déjala enfriar a temperatura ambiente durante unos 30 minutos y luego refrigérala durante al menos 1 hora hasta que esté completamente fría y cuajada.
Notas
Consejos y trucos
Lento y lento es la clave: Cocinar la cuajada suavemente evita que los huevos se revuelvan y mantiene la textura suave y cremosa.
Colarlo lo hace sedoso: Si desea una crema de limón ultra suave, cuélela siempre después de cocinarla.
Primero la ralladura, luego el jugo: Ralle siempre los limones antes de exprimirlos para obtener el mejor sabor y mayor facilidad.
Almacenamiento: Guarde la crema de limón en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 1 semana.
Congelación: La crema de limón se congela bien hasta por 3 meses. Descongélela durante la noche en el refrigerador.
Usos: Úntalo sobre tostadas, revuélvelo en yogur, agrégalo a cucharadas sobre panqueques o úsalo como relleno de pasteles y tartas.