Precalienta el horno a 400 °F / 200 °C (180 °C con ventilador).
Retira los extremos y pela las zanahorias si es necesario. Si son grandes, córtalas por la mitad a lo largo para que se hagan de manera uniforme.
2¼ libras de zanahorias
Coloca las zanahorias en una bandeja de horno grande. Rocíalas con el aceite de oliva, sazónalas con sal y pimienta negra y remuévelas bien para que queden cubiertas.
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal marina, una pizca de pimienta negra recién molida
Extiende las zanahorias en una sola capa y ásalas en el horno durante 25 minutos o hasta que empiecen a ablandarse y a dorarse ligeramente.
Mientras se asan las zanahorias, mezcla la miel y el zumo de naranja natural en un cuenco pequeño hasta que se integren bien.
4 cucharadas de miel de buena calidad, 2 cucharadas de zumo de naranja
Pica finamente las hojas de romero y desecha los tallos leñosos.
2 ramitas de romero fresco
Saca las zanahorias del horno y rocíalas con la mezcla de miel y naranja. Esparce por encima el romero picado y remueve todo con suavidad para que quede bien cubierto.
Vuelve a meter la bandeja en el horno y asa durante 10 minutos más o hasta que las zanahorias estén tiernas, caramelizadas y brillantes.
Sírvelo caliente.
Notas
Consejos y trucos
Corta de manera uniforme. Las zanahorias de tamaño similar se cocinan de manera uniforme.
No llenes demasiado la bandeja. Deja espacio entre las zanahorias para que se asen en lugar de cocerse al vapor.
Añade la miel más tarde. Así evitarás que se queme durante la cocción.
Usa romero fresco. Aporta un sabor aromático y terroso que combina de maravilla con la miel.
Más sabor. Añade una pizca de copos de guindilla para darles un toque dulce y picante.
Prepáralas con antelación. Asa las zanahorias con antelación y después recaliéntalas y glaséalas antes de servir.
Idea para servir. Perfectas como guarnición para comidas con asado o menús festivos.