Pela las patatas y la cebolla y, a continuación, rállalas gruesas en un bol.
4 patatas Maris Piper medianas, 1 cebolla amarilla mediana
Pasa la mezcla rallada a un paño de cocina limpio o una gasa. Retuércelo con fuerza y exprime todo el exceso de líquido posible; este paso es clave para conseguir unos hash browns crujientes. Vuelve a poner la mezcla escurrida en un bol grande.
Bate el huevo en un bol pequeño y añádelo a la mezcla de patata junto con la sal y la pimienta negra. Mézclalo todo hasta que quede bien integrado.
1 huevo, una pizca de sal, una pizca de pimienta negra molida
Calienta el aceite vegetal en una sartén de fondo grueso a fuego medio-alto.
1 cucharada de aceite vegetal
Cuando el aceite esté caliente, vierte porciones de la mezcla en la sartén con una cuchara. Aplana cada porción hasta formar una tortita de unos ⅜ de pulgada (1 cm) de grosor.
Cocina durante 2-3 minutos por cada lado o hasta que estén dorados y crujientes. Dales la vuelta con cuidado utilizando una espátula.
Retíralos de la sartén y sírvelos de inmediato, mientras estén calientes y crujientes.
Notas
Consejos y trucos
Elimina toda la humedad posible. Este es el secreto para conseguir unos hash browns crujientes.
No llenes demasiado la sartén. Cocínalos por tandas si es necesario para que se doren de manera uniforme.
Usa las patatas adecuadas. Las patatas harinosas, como las Maris Piper, proporcionan la mejor textura.
Sazona bien. Un buen sazonado marca una gran diferencia en el sabor.
Mantenlos calientes. Pon los hash browns ya hechos en el horno a baja temperatura mientras terminas las demás tandas.
Consejo para que queden aún más crujientes. Añade un poco más de aceite o mantequilla para obtener un acabado más sabroso y crujiente.
Idea para servir. Perfectos con huevos, beicon o como parte de un desayuno completo.
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