Mezcla la mantequilla y la manteca de cerdo con la harina y una pizca de sal usando las yemas de los dedos (o dando unos golpes de función turbo en un robot de cocina) hasta que la mezcla tenga aspecto de pan rallado.
9 cucharadas de mantequilla, 4½ oz de manteca de cerdo, 4⅛ tazas de harina de trigo de uso común
Añade unas 6 cucharadas de agua fría, poco a poco, y une la masa hasta formar una bola firme.
6 cucharadas de agua fría
Divide la masa en 6 porciones iguales, envuélvelas en film transparente y déjalas enfriar en la nevera durante 1 hora.
Precalienta el horno a 350°F / 180°C (con ventilador).
En un bol grande, mezcla la patata, el nabo sueco, la cebolla, la ternera, la sal y la pimienta hasta que todo quede bien integrado.
1 lb de patata, 5¼ oz de nabo sueco, 5¼ oz de cebolla, 10½ oz de falda de ternera o solomillo de ternera, 1 cucharadita de sal marina, 1 cucharadita de pimienta negra molida
Sobre una superficie ligeramente enharinada, estira una porción de masa hasta formar un círculo de unos 21–23 cm de diámetro.
Pon una porción generosa de relleno con una cuchara sobre una mitad del círculo de masa, dejando un borde de 2 cm. Reparte por encima aproximadamente 1 ½ cucharaditas de mantequilla en pequeños trozos.
4 cucharadas de mantequilla sin sal
Pincela el borde con huevo batido, dobla por encima la otra mitad de la masa y presiona para cerrar la empanada en forma de semicírculo. Haz un repulgo firme en los bordes con los dedos.
1 huevo mediano
Pasa la empanada a una bandeja de horno, haz un pequeño corte en la parte superior para dejar salir el vapor y repite el proceso con las demás.
Pincela la parte superior con el huevo batido restante y hornea durante 50 minutos, hasta que se dore.
Retira del horno y disfrútalas calientes.
Notas
Consejos y trucos
Atajo: si tienes poco tiempo, utiliza masa quebrada ya preparada.
Preparación anticipada: estas empanadas se pueden congelar sin hornear. Solo tienes que añadir entre 10 y 15 minutos al tiempo de horneado si las cocinas directamente congeladas.
Opciones de carne: tradicionalmente se utiliza falda de ternera, pero el solomillo o incluso los restos de rosbif también quedan estupendamente.
Variación de verduras: añade guisantes o zanahorias si quieres más verduras.
Repulgo perfecto: no te preocupes si el repulgo no queda perfecto: ¡forma parte de su encanto rústico!