Coloca una sartén antiadherente a fuego medio y déjala calentar durante aproximadamente un minuto. Añade una pequeña cantidad de mantequilla o aceite a la sartén.
Mantequilla derretida
Unte ligeramente el interior de cada aro de huevo con mantequilla derretida para evitar que se peguen.
Coloca los aros de huevo en la sartén y casca un huevo en cada uno, con cuidado de no romper la yema. Si se derrama algo de clara fuera del aro, empújala suavemente hacia el centro con una espátula.
2 huevos
Tapa la sartén y cuece los huevos durante 2-3 minutos, o hasta que las claras estén cuajadas pero las yemas sigan blandas. Pasa un cuchillo con cuidado por el interior de cada aro para despegar los huevos y luego retira los aros.
Si prefieres los huevos poco hechos, dales la vuelta con cuidado y cocínalos durante 30-60 segundos más. Sírvelos inmediatamente: quedan perfectos sobre tostadas, en sándwiches de desayuno o como parte de una receta casera de muffins de huevo y tocino al estilo McDonald's.
Notas
Consejos y trucos
La grasa importa: Asegúrese de engrasar bien los aros para huevos con mantequilla o aceite; esto evita que los huevos se peguen y garantiza bordes limpios.
¿Sin aros para huevos? Como alternativa, puedes usar un cortador de galletas redondo, el anillo de la tapa de un frasco de conservas o incluso una lata de atún limpia (a la que le hayas quitado ambos extremos).
Despacio y a paso lento: Evita cocinar a fuego alto; la parte inferior se dorará antes de que las claras estén cuajadas. Un fuego medio suave da mejores resultados.
El vapor ayuda a cocinar de manera uniforme: Tapar la sartén ayuda a atrapar el vapor, lo que hace que la parte superior de los huevos se cuaje perfectamente sin necesidad de darles la vuelta.
Perfecto para preparar comidas con antelación: Cocina varios huevos a la vez, déjalos enfriar y guárdalos en la nevera. Recalienta en el microondas o en la freidora de aire para un desayuno rápido en las mañanas ajetreadas.
Idea de presentación: Prueba a apilar tus huevos sobre muffins ingleses untados con mantequilla, con tocino y queso para obtener el sándwich de desayuno definitivo.