Deléitate con la masa de galletas comestible, segura para comer, deliciosa y repleta de chispas de chocolate. Un postre rápido y fácil de preparar, listo en minutos.
Extiende la harina uniformemente sobre una bandeja para hornear forrada con papel vegetal. Caliéntala en el microondas o en el horno durante 3 o 4 minutos para que se atempere, y luego déjala enfriar por completo. Este paso hace que la harina sea segura para el consumo.
80 gramos de harina común
Una vez enfriada, tamice la harina en un bol para eliminar cualquier grumo y asegurar una masa suave.
En un bol, bate la mantequilla, el azúcar granulada y el azúcar moreno claro hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
60 gramos de mantequilla sin sal, 25 gramos de azúcar granulada, 50 gramos de azúcar moreno claro
Añade la leche y el extracto de vainilla, y mezcla hasta que estén completamente integrados.
1 cucharada de leche entera, 1 cucharadita de extracto de vainilla
Incorpora la harina enfriada y una pizca de sal marina, mezclando hasta que se forme una masa suave.
Pizca de sal marina
Incorpora las chispas de chocolate hasta que estén distribuidas uniformemente por toda la masa.
80 gramos de chispas de chocolate negro
Sírvelo inmediatamente o refrigéralo para obtener una textura más firme.
Notas
Consejos y trucos
Someter la harina a un tratamiento térmico. Esto es fundamental para que la masa de galletas sea segura para el consumo.
Ablanda la mantequilla. Esto facilita la mezcla y proporciona una textura más suave.
Ajustar la consistencia. Si la masa está demasiado espesa, añade un chorrito más de leche.
Personalízalo. Sustituye las pepitas de chocolate por chocolate blanco, virutas de colores o frutos secos.
Refrigerar para obtener la mejor textura. La masa adquiere una buena consistencia después de 20-30 minutos en el refrigerador.
Almacenamiento. Conservar en un recipiente hermético en el frigorífico hasta 4 días.
Apto para congelador. Forme bolitas y congélelas para tener un tentempié rápido en cualquier momento.