Tritura las galletas Biscoff hasta obtener migas finas con un robot de cocina o mételas en una bolsa y tritúralas con un rodillo. Reserva una pequeña cantidad de las migas para decorar las trufas más tarde.
7 onzas de galletas Biscoff
Pasa las migas de galleta restantes a un bol para mezclar. Añade el queso crema y la crema de galleta Biscoff y mezcla hasta obtener una preparación suave y espesa.
4¼ onzas de queso crema, ⅓ de taza de crema de galleta Biscoff
Toma pequeñas porciones de la mezcla y forma bolas del tamaño de un bocado. Colócalas en una bandeja de horno forrada.
Mete la bandeja en el congelador y enfría las trufas durante 1 hora o hasta que estén firmes.
Hacia el final del tiempo de enfriado, funde el chocolate blanco en el microondas en intervalos cortos, removiendo entre uno y otro, o en un bol resistente al calor colocado sobre agua hirviendo a fuego lento, hasta que quede liso.
5¼ onzas de chocolate blanco
Saca del congelador las bolas de trufa frías. Con un tenedor o un utensilio para bañar, cubre cada una con el chocolate blanco fundido y deja que escurra el exceso antes de volver a colocarla en la bandeja forrada.
Mientras el chocolate aún esté húmedo, espolvorea las migas de galleta Biscoff reservadas sobre cada trufa.
Refrigera las trufas hasta que el chocolate haya cuajado por completo.
Notas
Consejos y trucos
Enfríalas bien antes de cubrirlas. Esto ayuda a que las trufas mantengan la forma al sumergirlas en chocolate.
No calientes demasiado el chocolate. Fúndelo suavemente para evitar que quede espeso o granuloso.
Usa un tenedor para bañarlas. Facilita que la cobertura quede más limpia.
Añade variedad. Prueba a cubrirlas con chocolate con leche o negro en lugar de blanco.
Hazlas uniformes. Usa una cuchara pequeña para porcionar masa de galletas y conseguir trufas del mismo tamaño.
Conservación. Guárdalas en un recipiente hermético en la nevera durante un máximo de 5 días.
Aptas para congelar. Estas trufas se conservan bien congeladas durante un máximo de 2 meses.