Precaliente el horno a 175 °C (350 °F) y unte con mantequilla un molde para hornear de 8,10 pulgadas (20,25 cm).
En un tazón grande, bata los huevos, la leche condensada azucarada, la leche y la canela hasta que quede una mezcla suave.
4 huevos grandes, 396 gramos de leche condensada azucarada, 120 mililitros de leche entera, ½ cucharadita de canela molida
Sumerja rápidamente cada rebanada de brioche (o pan blando en rebanadas) en la mezcla de huevo para cubrirla y luego colóquelas cuidadosamente en la fuente de horno preparada. No deje que el pan se empape, ya que el brioche absorbe rápidamente la mezcla.
1 pan brioche
En una cacerola pequeña a fuego medio, derrita la mantequilla, el azúcar moreno y la vainilla. Remueva constantemente hasta que la salsa esté suave y ligeramente burbujeante, aproximadamente de 6 a 8 minutos. Retire del fuego.
200 gramos de mantequilla salada, 250 gramos de azúcar moreno, 1 cucharadita de extracto de vainilla
Vierta la salsa tibia uniformemente sobre el brioche en la fuente para hornear.
Coloque el plato sobre una bandeja para hornear para recoger cualquier goteo y hornee sin tapar durante 30 a 38 minutos hasta que esté dorado en la parte superior y firme en el medio.
Deje enfriar el plato de 10 a 15 minutos. Antes de servir, espolvoree con azúcar glas y cubra con frutos rojos frescos o congelados.
2 cucharadas de azúcar en polvo, 150 gramos de bayas frescas mixtas
Notas
Consejos y trucos
Utilice una bandeja para hornear galletas debajo de la fuente para hornear para evitar que la salsa azucarada se desborde en el horno.
No dejes las rebanadas de brioche en remojo durante demasiado tiempo porque se desharán fácilmente.
¿Quieres que quede más cremoso? Añade un huevo más a la mezcla.
Prepárelo con anticipación: prepare todo la noche anterior (sin salsa), cubra, refrigere, luego agregue la salsa y hornee por la mañana.
Se sirve mejor caliente, pero las sobras se pueden guardar en el refrigerador hasta por 3 días y recalentar.